DOS VOCES
Dos voces de perdón
entretejidas
que saltan en tus ojos como liebres
atadas al rencor por mi inventado,
esa tarde
ya noche
de este viernes,
las halo con mi atávica emoción
que brota de mi halo intransigente,
porque donde uno peca
pecan dos,
mientras el mundo pasa
remando doce veces
en la casa...
Bonito este silencio, digo yo,
más bien, contestas tú
fea esta danza,
demorarnos cuarenta y ocho horas
para hacer el arqueo y cerrar caja...
Ay amor,
que tontos, somos niños,
si este barco se inclina a tu babor
en su estribor las aves se extravían,
si tu playa no veo
por mi inquina,
sé que tus ojos mueren entre aguas,
y si el portal se cierra
golondrinas,
huyen de donde tú les pones agua,
ay, amor, no te alargues,
tengo frío,
ya te di mi perdón, tú dame el tuyo,
que este frío aluvión de abierta mina,
sino siente tu mano y mi canción
muere buscando el sol
a la deriva...
JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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