martes, 17 de enero de 2012

LA GRACIA DE SABERTE… / Poesía de José Ignacio Restrepo


RELIEVES DE SAL

¨¨¨¨^^

La piel va revestida
de ensoñaciones vagas,
inconclusas,
como esclusas permite que las ondas
de aguas de toda clase, toda norma,
repten, deriven, bajen, humedezcan,
a su nivel sentido fiel retornen,
donde la plástica se abate sobre el arte,
y despeja paredes, escenarios,
regresan los recuerdos espejados
en duplicado como nuevos algoritmos,
discurren plácidamente cual nubados
cielos séptimos, que habías olvidado…

La piel ardida revela un solo dogma,
que se nutre y se desnutre con los días,
vive de menosprecios superados
en los ojos que de afán la reconocen,
tiene sembrados un sinfín de halagos,
que no por vagabundear de sur a norte
y escuchar su propio eco en notarías,
deja de hacer de zapa forajida
en la medalla que cuelga de su cuello
y el brillo que la nombra cuando suda
oxida un poco la oración sincera,
que dice de otro ajeno lo que quiere
nobleza delicada que rescinde,
y deja a los acordes de las horas
cualquier música ajena que resuene,
venga manchada de manos fugitivas
o de aquellas que bendigan su hermosura
que traigan cien caricias mansas
para luego marcharse entre el silencio,
haciéndole algún gesto a los recuerdos
con los que vive el sueño más sincero…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
• Copyright ©

lunes, 16 de enero de 2012

DESDE ESTE BALCÓN / Poesía de José Ignacio Restrepo

TRES COSAS


Aquí en mis ojos reposa un alfeizar
que alto corona unos muros viejos,
en lontananza se ven algunos setos,
y aquellos pinos de mi memoria agreste,
que yo sembré contigo
cuando éramos niños...
Ayer la noche gris melancolía
me trajo tres deseos
en medio de una gran algarabía,
los tomé mansos en el techo de mi boca,
paladar subterfugio
que con el sur sedado
de mi cerebro choca,
elemental sonido que allende a tu sentido,
te dice suavemente 
que tienes ya hace tiempo
lo que sencillamente necesitas,
pues casto has aprendido sin antojos,
que lo mejor es gratis,
y lo que cuesta traumático engranaje,
alevoso su gozo alguno espera
que seguro no soy,
pues del sereno alfeizar a la azotea,
solo un desgonce con tu firme brazo,
el temido firmamento que nos cubre,
hace de Poseidón si todo inviertes,
a lo fatuo, lo vil, lo secundario
envío mis afanes solidarios,
esos que nunca tengo
pues traspongo,
cual si fueran jardines de Narciso,
puentes colgantes sin lazo levadizo,
o estratagemas cantadas en un coro,
harto ya de blandirme en guerras chuecas,
sin más luz que esta de mis ojos,
musito vete ya a los tres deseos,
que llegaron tras el día de mi santo,
para decirme acepta fiel plebeyo,
y se marchan a horas de su arribo
sin tener de mi voz o sucedáneo,
un aspecto verbal afirmativo
que los deje quedar
por ser gustosa su sal,
o completo su nuevo abecedario,
solo creo que llevo lo que tengo
por servirme de piel
o de fermento,
si regalos pensábanse y muy caros
no tenía una lista yo a la mano,
que podemos decir, ya pueden irse 
a esperar hasta que otro cumpla años...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 12 de enero de 2012

INSOMNIO CÓMPLICE / Poesía de José Ignacio Restrepo


NUEVO DÍA


Queda la piel
haciéndole de mantilla a los recuerdos,
sosegada quietud que solo mira
con los ojos cerrados de los poros,
hacia la última hora que la alegra,
donde manos sapientes conyugadas,
hacían de preclaras ilusiones
el segado campo vivo de pasiones,
regado por la lluvia amiga,
y los vientos que llevan
nuestros nombres

Tarda la piel en retomar su tono,
hace ya horas que duermes a mi lado,
y el sueño de los ojos alejado
siente respeto por mi ánimo latente,
donde el cercano recuerdo es reverente,
y yo no lo poseo por completo,
pues tiene de mi lo que tu amas,
lo que recorres con tu pie pequeño,
y señalas con tu boca sacra,
esta canción de mi tiene la letra
pero es completamente tuya
la tonada

La noche da la vuelta
y el albornoz de la luz caer parece,
el alba sin prisa ya acontece
las horas que acolitan lo pasado,
en el silencio pleno nos saludan,
y yo otra vez reparo en tu hermosura,
cuando tus ojos se abren soñolientos
y me dices muy bajito con ternura
¿acaso amor no conciliaste el sueño?
yo te respondo, vida, me conoces,
he estado hipnotizado por tu sueño
gemelo de mi pecho y de mis manos
que ya hace tiempo eligieron en tu mundo
lo que me es necesario y me es sagrado,
dormir entonces es un irrespeto
si como un ángel duermes a mi lado...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 10 de enero de 2012

GORJEOS DE LA PIEL PREMURA / Poesía de José Ignacio Restrepo


AJUAR DE PASIONES


Ponderadas tensiones
que labran ensimismados los silencios,
las lavadas virtudes inocentes
bogan aguas con dudas como remos,
mientras solo en el mar
corresponde la guerra a sus guerreros…
Mosto queda del vino cuando seco
la botella en el fondo lo comprime,
por eso mi resuello te redime,
mujer en los minutos de mis horas,
lentamente musito con mis ojos,
las imágenes pensadas al olvido…
El balance de tu bucólica presencia
trae su concordato ya incluido,
te perdono por llevarte en mi cerebro
- sin llamarte te mantienes  propietaria -
en el vuelo de las aves me sorprendes
y luego tu presencia me convoca,
con el sol entre las olas fiel yaciendo
y noche y las estrellas por testigos,
doy mi mano ante tu ser rendido,
llevando el corazón con que te sigo,
para que nunca más sin mi te deje…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 8 de enero de 2012

TODOS LOS FINES, TODOS LOS PRINCIPIOS / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL PERFUME

el aroma

Estación de escozores subyugantes,
esa que yo bautizo estando juntos
labor de serendipias congeladas
que a la tarde nos buscan,
y en la noche procrean en nosotros…
Que no tengas recuerdos sin mi rostro,
enajenado, díscolo, asimétrico,
te deseo que me lleves bien tatuado
en el hueco de la cama preso,
porque yo soy del enigma la respuesta,
lo que pedías de niña
la sustancia del pecado de tus dedos,
lleva mi fundamento acuartelado,
y ante eso despierto tantas veces
sin pulmones hecho de tu vértigo,
desasido de mi mismo por gritarte,
que no abandones esto que yo soy,
piel, pecados, lastre, enigma, tos,
como en un vil ensayo del teatro pagano,
donde tu mano posada cual jardín de enero,
se ha quedado llenando todo lo vacío
incluso el ánimo de la cautiva hormiga
que como yo y otros cuyo nombre ignoro,
ayer nada más ha perdido tu rastro…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 3 de enero de 2012

CARDOS HAY DE VIRGINAL PRESENCIA / Poesía de José Ignacio Restrepo

OBERTURA DE PIELES...


Calor de las veladas prontitudes
que tiemblan silenciosas en los ojos,
esperando que arda nuestra urgencia
en la suntuosa práctica de hablarnos,
cuando es noche, es de día el calendario...
Hace la boca de ortodoxo horario,
las manos como serio minutero
cazan las horas de cercanos porvenires
para decirles que estremezcan ese viento
que volantinéa por tu pecho y talle,
para que sepas que siento y estoy cerca,
que soy el responsable de tu abrazo
y que lanzado en brazos del destino
como dado que ardiera de estar quieto,
pongo mi nueva apuesta silenciosa,
para ganar con ella el aire solo...
El premio tengo, ahora es un esbozo,
que esperen esas líneas paralelas
que pusieron antes inmisericorde tono,
para cantar deleitados pareceres,
también el tuyo y el mío se marcharon
no había que decir a cual desierto
donde quedaron vulgares maniquíes
tras chocar todo en inusual siniestro,
simple es ahora el verde cubre todo
como si nunca aquello hubiera sido...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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lunes, 2 de enero de 2012

DESDE MI BOCA ENTRECERRADA YO TE MIRO… / Poesía de José Ignacio Restrepo


FALSA CADENCIA

LA OTRA CARA

Esta honrada sequedad que apremia
su explicación de mi resabio pone en duda,
ya no te tengo corazón remando adentro,
para encontrar mis premuras con su prisa,
sino que adeudo cerrojos decorosos
pago con recia prontitud tu desamparo,
que tu dispones a mi pensamiento,
no se dónde te hallas pero acepto
que con esa franquicia solo vengas, 
hasta mis horas llenas de silencio...

Tejo cobijas y anchos sobretodos
para darle calor a tu presencia,
vienes de frío inmersa cada tanto
y me tomas levemente por sorpresa,
cual si ventisca fueras de un submundo,
al que llegar andando no es posible,
sino solo reptando el pensamiento,
como reptil que ignora que no es nadie,
para mirar a dios desde la tarde,
en mitad de su ígneo retorno…

Y todo por no ver que tarde era,
para yacer contigo fiel quimera,
yo solo me presté cuando me viste
para servir como objeto a tus sonrisas,
no me fijé que el cielo que poblabas,
era un lugar vedado para muchos,
y entre esos yo también calificaba…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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